
Salgo a la calle, miro al suelo y encuentro mis pies envueltos en sangre, reviso mis brazos cubiertos por mas sangre aun, no quiero voltear y mirar lo que dejo atrás en esa casa, me dedico a caminar por la helada tarde de invierno con pequeñas gotas que caen del cielo y golpean mi cabeza, atónitos me observan los transeúntes que no logran imaginarse que fue lo que aconteció en esa casa, ni yo mismo lo se, solo se que estaban mis zapatos y mis dedos cubiertos de sangre, y me digne a solo saber eso por miedo a revelar mi oscura intención que me llevo a estar como estoy, camino y camino por la calle sin rumbo alguno solo busco alejarme de ese sitio tan oscuro y temeroso que me hace temblar y llorar por no saber cual fue mi acto importuno o que me llevo a ser eso, de pronto observo a la gente despavorida huyendo por mi presencia, solo y mas solo que nunca me poso en una banca de la plaza mas cercana a la casa de la cual me estoy alejando, miro nuevamente mis dedos cubiertos de sangre, derramo lagrimas que desde el momento que empezaron no dejaron de cesar sino que simplemente caen de mis ojos irritados y desorbitados por no entender lo que ocurría, mis lagrimas se entremezclan con la lluvia que resbala por mis mejillas y caen en mi boca la cual no extrae ninguna palabra sino que se mantiene cerrada sin nada que decir, el viento eleva mi cabello y deja mostrar mi rostro perdido, la gente que se oculta y me observa no entiende cual es mi situación y nadie trata de entenderla, nadie se acerca a prestarme ayuda, nadie ve que me siento adolorido quizás por que cosa y nadie corre a socorrerme, nadie se me acerca a guiarme o calmarme solo se dedican a observar y algunos a disfrutar del patético espectáculo que estoy ofreciendo por las calles, decidido a acabar con todo esto me levanto de la banca con un cierto dolor en mi espalda como si algo colgase de ella me molesta y me empuja a caerme asía atrás, pero aun así consigo levantarme, comienzo el viaje de regreso y a lo lejos observo una gran muchedumbre que observa desde afuera las casa por la cual yo salí, camino lentamente tratando de pensar que es lo que fui capas de hacer en ese entonces y culpar a la sociedad que nunca me entiendo, si solo son maneras ridículas de expulsar una culpa que ni siquiera se si fui participe de un crimen, pero aun así mi camino se torna doloroso por el vació que se extiende mas y mas en mi pecho, avanzo y a solo metros de mi casa miro a un ángel, tan hermoso que logro cambiar mi mirada extraviada a una mirada fija que solo permanecía inmóvil gracias a su belleza, se acerca a mi lado y con sus calidas manos toma mi entristecido rostro y me roba un beso, el cual fue observado por la gran muchedumbre que no dejaba de observarme y mostraba un cierto rechazo por lo que ahí acontecía, mirándolos fijamente observo en sus pálidos rostros lagrimas de sangre que solo eran expulsadas por sus almas negras e impuras, de momentos me sentí un poco tranquilo por la presencia de ese ángel que me devolvió el aliento, la lluvia comienza a descender del cielo de una manera tan extrema que sentí el cielo caer en mi cabeza, el ángel no deja de observarme fijamente de manera enamoradiza pero aun así tendría que ver que es lo que me acomplejaba, dando los últimos pasos de aliento que me quedaban miro asía el interior de la morada que fue testigo del hecho que me estremecía tan dolorosamente y de un vistazo volví a perder la razón y con mis ojos mas encendidos que nunca descubro que fue lo que aconteció, yace en el suelo un cuerpo ensangrentado totalmente perplejo me doy cuenta que aquel persona que esta en el suelo tiene rasgos muye similares a los míos y me cuesta entender que es lo que pasa, y en su mano una nota la cual decía “NO PUEDO VIVIR SIN TI” cuando cesa la lluvia y de golpe enfrento el sol mi sombra muestra una gran extensión que sale de mi cuerpo en forma de alas negras, observo al ángel que me recibió con un beso y su sonrisa revela llanto a la vez cuando la vi directamente a los ojos palpe y intuí todo, caigo sobre mis rodillas y nuevamente con los ojos desorbitados grito un nombre el ángel continua con su llanto eterno y grita el mió, mis cabeza no entiende mi cuerpo no reacciona, la saliva cae por mi boca, mis ojos causan un dolor infernal al momento de abrirse mas y mas casi saliéndose de su eje rompiendo en lagrimas confusas por que meramente no era todo tristeza, pero aun así observar al ángel llorar me provocaba un gran dolor en mi alma y no me dejaba detenerme y ponerme a pensar, corro mi mirada reiteradamente así el cuerpo que estaba en el suelo a mi lado y lloro por mi, lloro por el ángel, y lloro por las personas que observan todo, de momentos me pierdo y asumo mi acto se que lo hice por un bien, bueno por un bien común deseaba encantarme con mi amor, si aquel ángel era la única persona que ame en la tierra y me la quitaron así que decidí terminar mi promesa de amor eterno en un lugar en cual nadie nunca podrá separarnos jamás, así acabe con mi vida por estar a su lado, después de todo al fin comprendí lo que paso y no me arrepiento mi rostro torna un cambio brusco y cojo la mano de mi ángel que aun no para de llorar por la locura extrema que cometí, la miro y le comento que eso es lo que deseaba, o mas bien anhelaba estar a su lado, por que una vida no basta para mostrar mi amor por ella, por que una vida es muy corta y todo puede pasar, sonriente le digo nuevamente así como lo hice en vida y estando con ella durante años, te amo ángel y ni la muerte lograra separarme de ti, así con dolor y mucha fuerza alzo el vuelo junto a ella y dejando atrás el agobiante sufrimiento y tristeza de estar alejado de ella respiro y siento su aroma junto a mi nuevamente y me llena de la luz que me faltaba me eleva mas y mas me regresa mi felicidad eterna y me da nuevamente de su amor que por ahora durara solamente una eternidad, una larga eternidad junto a mi ángel.
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