
Que atrayente instante vivido junto a nosotros cuatro, tu y yo, y nuestros cuerpos, que sensación mas exquisita el haber tocado tu cuerpo tan glorioso y purificado con mis manos impuras, que grandioso fue mi cuerpo por el solo hecho de encontrarse junto al tuyo en el momento que tu dulce rostro buscaba he interrogaba a mis labios sin tocarlos, que doloroso el hecho de tenerte tan cerca y no poder expresarte mi amor como realmente hubiese querido y confesarte que mis labios ya no dan abasto estando tan cerca de los tuyos y no poder besarlos, vida mía mas y mas me sigo enamorando de ti, y mas y mas me dejo llevar por mis instintos que cerca de ti salen a la luz de la luna, me siento florecer nuevamente a tu lado renaciendo mi encanto que tras lo años se a opacado con las desgracias que he vivido. Me siento en el cielo desde la tierra con un pie en el infierno tocando nubes y hundiéndome en un mar de vació, cuestionando cada vez mas mis actos mas cautivadores, y mas sinceros que explayan tal y como soy cuerdamente y también en estados de locura extrema, como es posible llegar a tener tal privilegio de poseer tal esplendorosa maravilla entre mis brazos y como también tus luceros fueron a fijarse en mi mas recóndita figura opacada por los años mal ávidos, gracias por entregarme de tus dulces labios tu fresca respiración que me vuelve a la vida después de que otros labios me la hayan robado, gracias mi niña por regalarme momentos tan dulces.




