Con un paso tras de mi destino me encuentro, acometido entre calles que no hacen mas que distraer la ruta especifica que de apoco me e fijado, siguiendo de frente, siempre mirando el suelo y mis pies, para no tropezar de nuevo y no confundir mas el cielo con el suelo, con las manos dentro de los bolsillos así no toco lo intocable y no palpo lo casual sin sentir el medio entre el cual comienzo a caminar, apretando los dedos los unos con los otros tanto los de mi mano como los de mis pies de manera tal que la sensibilidad se haga casi nula al momento de iniciar el andar cotidiano de mi nublada o mas bien distraída vida, entumeciendo el pecho y aguantando la respiración que debilita u hasta en casos agota el destino de recorrer el sendero fijo, fijando la mirada a veces pero en pocas ocasiones a lo que me rodea y a lo que se me cruza en el camino de forma que no colisione una y otra vez con las mismas figuras que estorban mi pasar y comprometen mis dediciones finales, siguiendo la ruta de momentos apacible me encuentro en la esquina esperando que el semáforo me entregue la autorización para seguir avanzando, diviso al otro lado de la vereda, caminando al contrario de mi pasar, un ángel, que de momento aun no se a percatado que me encuentro perplejo divisándolo y capturando la imagen cautelosa que expele, mis dedos se propagan en forma de abanicos dentro de mis bolsillos, la mirada centrada tan solo en observar el suelo se dirige coloquialmente a tumbar la mirada de aquel ser, expandiéndose y cerrándose se encuentra el tonto corazón que de momentos acelera el ritmo a tal velocidad que de momentos me cuesta mantenerme en pie, pero gracias a mis pies que plantados al pavimentos se unen al entumecimiento parcial de mi cuerpo al momento de que apareciste en mi ruta, ángel, y así te llame al momento de apreciarte y así me quede por siempre a la deriva y a la espera de seguir tus pasos.
martes, 24 de junio de 2008
lunes, 23 de junio de 2008
Contigo (Realidad)

Atardeceres eternos ruedan por los senderos transitados por nuestros cuerpos, divulgaciones de expectación vacilan alrededor de mi cabizbaja cabeza, períodos imperecederos e irrompibles llegan a poblar mi pensar distraído por tu presencia, sonidos estridentes del entorno entorpecedor que atestigua la delicada conversación que sostengo a tu lado, caminares eternos sin descanso recorriendo parajes enternecedores encendidos por tu sutil y corriente perfección. Temblor, miedo, anhelo, miles y millones de sentimientos inundan mi alma al momento de concebir todo esto cogido de tu mano la cual expele tal fragancia cautivadora que forja más la cadena que me tiene unido a ti, el aire nos conduce a una esquina del entorno el cual se convertirá en el testigo ocular mas cercano que con tan solo participar de asistente querrá ser parte de este dueto de personas incapaces de hablar de frente lo que realmente le aprisiona, dándose cuenta que la concurrencia a lugares recónditos no es mas que para permanecer, aunque sea tan solo un instante, a solas, a veces sin hablar, a veces sin palparse, a veces pero solo a veces tan solo basta con una mirada fija y penetrante que diga todo por los dos, las piernas entre lazadas dan favor a que ningún de los dos intentase escapar del momento que se logro con esfuerzo de tiempo y constante paciencia, que aquellos momentos dificultosos provocaron quiebres tanto en el ambiente como en el alma de nosotros, un beso… es lo que hizo que mi alma, mi mente y mi cuerpo se volviesen adictos a la figura de tus labios y también a tu dulzura, también es el que me despoja el aliento y me obliga a compartir el mismo aire que respiras, el alma que perdida en mi centro se encontraba ahora tan solo ventila una paz interna que le provoca amnesia al momento de enterarse en el estado que se encuentra finalmente mis pensamientos nublan a mi mente y entre tanto choque de imágenes y de ideales mi mente en blanco, se vuelve con tan solo un beso tuyo y con el maravilloso milagro de estar contigo.
lunes, 16 de junio de 2008
Explosion En El Paraiso 1º parte (Sueño/Realidad)

El día era de alguna fecha algo extraña dado a que sucedió en un viernes 13, irónico no se supone que aquel día quedo marcado como el verdadero día de mala fortuna, día en el cual no tenias que provocar o hacer nada comprometedor, pero como siempre jugando en contra de las reglas me dedique a abordar ese difícil lugar, del cual mi alma y mi cuerpo habían sido exiliado ya hace bastante tiempo atrás, y que creí jamás volver a llegar a tal lugar fascinante para mi vida y a la vez tentador para mi cuerpo.
Empezó todo como una dulce y tranquila caminata hacia un rumbo sin destino predestinado, pero con un gran final que el espectador en este caso mi ser jamás vio venir, pero como siempre su corazón se encontraba abierto a toda experiencia satisfactoria como también a desilusionarse de una vez por todas. Llegando a un lugar rodeado de naturaleza extrema al igual, que personas que por ese lugar deambulaban arrancando de la rutina maldita, con un día tan agradable que hacia que el momento que lentamente se aproximaba fuera tan espectacular e incluso mejor de los que ya había cumplido en mis sueños tan agradablemente con esa persona tan especial, sentados en una banca que reposaba junto a restos de fósiles ya en su descanso eterno, y con una pileta que arrojaba agua a chorros que tan solo faltaban algunos animales mas para creerme en el paraíso junto con mi doncella. Discutiendo sobre rutinas, averiguando como fue el pasado de el otro, y dando vueltas en palabras pasadas que nos provocaron algún dolor mutuo a ambos, en aquel momento mi encuentro no lo predije ni lo planee, tenia un encuentro con un ser con el cual compartía mis penas de amor que me provocaba el ángel con el cual me encontraba, que sin pensarlo me sentía secuestrado por su presencia o mas bien no decidía alejarme nunca jamás de ella, abrumado por la hora del encuentro que tenia que presenciar con aquel ser, llegaban ocasiones que mi percepción del tiempo, junto a ella, se me perdía y deseaba estar eternamente en ese dulce lugar, que se convirtió en mi sitio que lograba mis sueños se volviesen realidad.
Sentada entre mis piernas descansaba su calido cuerpo, su cabellera negra cubría mi rostro el cual solo quería estar cerca de su hombro o tan solo rozarlo, sus manos entrelazadas con las mías sudaban emoción o simplemente el calor coludía ya ese insaciable momento que supuse eterno, el aire que respiraba era el mismo que el que yo quería respirara junto a ella, solo un momento vacile en acariciarla pero me deje y tan solo me entregue al momento, el tiempo pasaba y yo inquieto de momento sabia que tenia que marcharme de ese lugar pero mis pies no querían alejarse de el centro de tu orbita, me quedaría pegado al suelo si así lo quisieses pero algo en mi mente decía que huyera y no me entregara a la situación, pero mi mente no entendía lo que mi corazón en ese momento sentía, era tan fuerte el dolor en mi pecho que de momentos sufrí con un gran miedo al darme cuenta que en cualquier momento mi corazón se arrancaría de mi cuerpo y terminara en sus manos, luego como si quisiéramos estar en un lugar mas cómodo para concretar la visita al paraíso, huimos al regazo de un frondoso mantel de pasto que soportaría el peso de dos cuerpos sentados en el, o mas bien, recostados en el, me di lugar en el gran espectáculo que exhibías ese día, el maravilloso espectáculo de apreciar tu belleza con la luz del sol que nos iluminaba y se convertía en testigo de lo que pronto ahí acontecería.
El juego, todo empezó con un calido juego en el cual te aprisionaba las manos con las mías y me inclinaba hasta llegar al tope en el cual me acerba mas y mas a tus labios los cuales extrañaba de antaño, mi primer intento fue fallido pero que mas daría lograr otro, si me sentía nuevamente rechazado yo se que mi ímpetu de seguir en ese momento no cesaría hasta recobrar lo que alguna vez fue mió, hasta alcanzar tus labios mi alma dio una señal de vida, la cual me dio un rápido y agitado latido a mi corazón frágil, retomamos el aire y alejaste tu rostro del mió, sentí como si tu rechazo, a la vez o mejor dicho en vez de entristecerme me alegraba por haberme devuelto el resto de mi vida que te llevaste al momento de nuestro importuno desaire lejano, te levantaste y me observaste yo con recelo no hacia nada mas que apreciar tus labios contando los segundo en los cuales podía caer y hacerlos míos nuevamente, tus aire sonaba extraño y supuse o mas bien supe por que, no sabias si negarme o aceptarme en aquel momento.
Empezó todo como una dulce y tranquila caminata hacia un rumbo sin destino predestinado, pero con un gran final que el espectador en este caso mi ser jamás vio venir, pero como siempre su corazón se encontraba abierto a toda experiencia satisfactoria como también a desilusionarse de una vez por todas. Llegando a un lugar rodeado de naturaleza extrema al igual, que personas que por ese lugar deambulaban arrancando de la rutina maldita, con un día tan agradable que hacia que el momento que lentamente se aproximaba fuera tan espectacular e incluso mejor de los que ya había cumplido en mis sueños tan agradablemente con esa persona tan especial, sentados en una banca que reposaba junto a restos de fósiles ya en su descanso eterno, y con una pileta que arrojaba agua a chorros que tan solo faltaban algunos animales mas para creerme en el paraíso junto con mi doncella. Discutiendo sobre rutinas, averiguando como fue el pasado de el otro, y dando vueltas en palabras pasadas que nos provocaron algún dolor mutuo a ambos, en aquel momento mi encuentro no lo predije ni lo planee, tenia un encuentro con un ser con el cual compartía mis penas de amor que me provocaba el ángel con el cual me encontraba, que sin pensarlo me sentía secuestrado por su presencia o mas bien no decidía alejarme nunca jamás de ella, abrumado por la hora del encuentro que tenia que presenciar con aquel ser, llegaban ocasiones que mi percepción del tiempo, junto a ella, se me perdía y deseaba estar eternamente en ese dulce lugar, que se convirtió en mi sitio que lograba mis sueños se volviesen realidad.
Sentada entre mis piernas descansaba su calido cuerpo, su cabellera negra cubría mi rostro el cual solo quería estar cerca de su hombro o tan solo rozarlo, sus manos entrelazadas con las mías sudaban emoción o simplemente el calor coludía ya ese insaciable momento que supuse eterno, el aire que respiraba era el mismo que el que yo quería respirara junto a ella, solo un momento vacile en acariciarla pero me deje y tan solo me entregue al momento, el tiempo pasaba y yo inquieto de momento sabia que tenia que marcharme de ese lugar pero mis pies no querían alejarse de el centro de tu orbita, me quedaría pegado al suelo si así lo quisieses pero algo en mi mente decía que huyera y no me entregara a la situación, pero mi mente no entendía lo que mi corazón en ese momento sentía, era tan fuerte el dolor en mi pecho que de momentos sufrí con un gran miedo al darme cuenta que en cualquier momento mi corazón se arrancaría de mi cuerpo y terminara en sus manos, luego como si quisiéramos estar en un lugar mas cómodo para concretar la visita al paraíso, huimos al regazo de un frondoso mantel de pasto que soportaría el peso de dos cuerpos sentados en el, o mas bien, recostados en el, me di lugar en el gran espectáculo que exhibías ese día, el maravilloso espectáculo de apreciar tu belleza con la luz del sol que nos iluminaba y se convertía en testigo de lo que pronto ahí acontecería.
El juego, todo empezó con un calido juego en el cual te aprisionaba las manos con las mías y me inclinaba hasta llegar al tope en el cual me acerba mas y mas a tus labios los cuales extrañaba de antaño, mi primer intento fue fallido pero que mas daría lograr otro, si me sentía nuevamente rechazado yo se que mi ímpetu de seguir en ese momento no cesaría hasta recobrar lo que alguna vez fue mió, hasta alcanzar tus labios mi alma dio una señal de vida, la cual me dio un rápido y agitado latido a mi corazón frágil, retomamos el aire y alejaste tu rostro del mió, sentí como si tu rechazo, a la vez o mejor dicho en vez de entristecerme me alegraba por haberme devuelto el resto de mi vida que te llevaste al momento de nuestro importuno desaire lejano, te levantaste y me observaste yo con recelo no hacia nada mas que apreciar tus labios contando los segundo en los cuales podía caer y hacerlos míos nuevamente, tus aire sonaba extraño y supuse o mas bien supe por que, no sabias si negarme o aceptarme en aquel momento.
miércoles, 11 de junio de 2008
Inadvertido (Realidad)

A lo lejos solamente puedo observar tu hermosura, tan solo a distancia y muy pero muy lejos de tu presencia puedo admirarte y esquivando tu dulce y enmudece dora mirada que entumece mi cuerpo cuando clavas tus ojos en los míos, en ese momento trato de fingir tu existencia, pensando que no estas ahí o que simplemente te convertiste en un fantasma que vaga por lugares especiales recorridos por nosotros en tiempos maravillosos y fugases como fue un amor increíblemente inalcanzable, y que se hundió en el mar del olvido eterno como tantos otros que no alcanzaron una felicidad inmediata y concreta.
Ahora solamente guardo silencio, aunque mi boca con ímpetu deseoso quisiera escupir todo el mal que lleva mi corazón por dentro, pero simplemente sigue aguardando a el momento oportuno de contar todo lo que nadie desea escuchar, ahora y simplemente vago como un alma solitaria y cansada de caminar sin nadie a su lado, agotado de respirar el aire sin nadie que te lo logre quitar por algunos instantes, desahuciado por la soledad que nuevamente resurgió para instalarse en mi placar para siempre, y para darme a ver que ya no me que da ninguna esperanza mas para poder alcanzar un limite mínimo de felicidad sin sufrir mas.
Ahora solamente guardo silencio, aunque mi boca con ímpetu deseoso quisiera escupir todo el mal que lleva mi corazón por dentro, pero simplemente sigue aguardando a el momento oportuno de contar todo lo que nadie desea escuchar, ahora y simplemente vago como un alma solitaria y cansada de caminar sin nadie a su lado, agotado de respirar el aire sin nadie que te lo logre quitar por algunos instantes, desahuciado por la soledad que nuevamente resurgió para instalarse en mi placar para siempre, y para darme a ver que ya no me que da ninguna esperanza mas para poder alcanzar un limite mínimo de felicidad sin sufrir mas.
martes, 10 de junio de 2008
Comprendiendo (Pesadilla)

Ya entendí que el tiempo de lamentarse por lo ocurrido ya acabo
Y me di cuenta de que la luz de mi vida poco a poco se esta
Consumiendo como la luz de una vela ordinaria
Se que mis palabras fueron escuchadas finalmente
Pero resulta que ya no sirven de nada, dado a la circunstancia
Duele el solo hecho de darme cuenta que mi sentido se perdió
Mi rumbo dio un giro equivocado y ya no hay vuelta atrás.
Solo, abrumado y decaído es como mi corazón hoy se siente
Pues dicha felicidad que logre alcanzar en algún momento se
Desmorono por mi ingratitud con el sentimiento de entregar amor
A esa persona que jure especial en mi vida
Pero penosamente aleje de mi regazo.
Ahora simplemente me queda volver a mi camino de soledad
Por mi mundo oscuro y entumecido por el frió de el cariño
No obtenido, por nadie.
Retomando a mis escrituras tenues que jure olvidar por estar
A tu lado pero veo que simplemente yo y solo yo me acompaño
En este mundo tan vació al igual que mi alma.
Y me di cuenta de que la luz de mi vida poco a poco se esta
Consumiendo como la luz de una vela ordinaria
Se que mis palabras fueron escuchadas finalmente
Pero resulta que ya no sirven de nada, dado a la circunstancia
Duele el solo hecho de darme cuenta que mi sentido se perdió
Mi rumbo dio un giro equivocado y ya no hay vuelta atrás.
Solo, abrumado y decaído es como mi corazón hoy se siente
Pues dicha felicidad que logre alcanzar en algún momento se
Desmorono por mi ingratitud con el sentimiento de entregar amor
A esa persona que jure especial en mi vida
Pero penosamente aleje de mi regazo.
Ahora simplemente me queda volver a mi camino de soledad
Por mi mundo oscuro y entumecido por el frió de el cariño
No obtenido, por nadie.
Retomando a mis escrituras tenues que jure olvidar por estar
A tu lado pero veo que simplemente yo y solo yo me acompaño
En este mundo tan vació al igual que mi alma.
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